Ray Gunn: Brad Bird firma un detective retrofuturista con mensaje confuso

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El cineasta detrás de El gigante de hierro y Los Increíbles por fin estrena una película que llevaba décadas en su cabeza: Ray Gunn. Su llegada ahora, justo cuando la industria audiovisual atraviesa fusiones y cambios de poder, hace que el mensaje sobre el control corporativo suene especialmente pertinente.

Un proyecto largamente esperado

Brad Bird recuperó este proyecto con Skydance Animation en 2021 y Netflix se encargó de llevarlo al gran público. El filme permite a un autor veterano trabajar a su ritmo y presentar una propuesta distinta dentro de la animación mainstream: una mezcla de cine negro, ciencia ficción retro y musicalidades pop.

La decisión de producirlo fuera de los canales habituales tiene sentido: no es una película pensada para niños. Su tono, referencias y complejidad narrativa apuntan a un público adulto acostumbrado a historias densas y ambientes estilizados.

Metropia: una ciudad que funciona como protagonista

La ciudad donde se sitúa la trama, Metropia, es una de las grandes victorias visuales del filme. Bird y su equipo crean un universo retrofuturista que recuerda a ciertos clásicos de la ciencia ficción urbana, pero con colores más luminosos y una sensación de pulcritud casi estética.

Panorámica de una ciudad retrofuturista con arquitectura Art Déco
Metropia, la ciudad protagonista, mezcla Art Déco y futurismo en cada rincón.

Elementos como edificios inspirados en el Art Déco, coches voladores y jetpacks empleados con la misma facilidad que una bicicleta urbana construyen un escenario creíble y atractivo. Es el tipo de espacio que invita a ser explorado y que sostiene, por sí mismo, buena parte del disfrute visual.

Trama y personajes

La historia se sigue principalmente desde los ojos del investigador privado Raymond Gunn (voz de Sam Rockwell), un ex policía con un código moral complejo. Su socio, Eye‑Ra (Tom Waits), es un alienígena ciclope que sirve tanto de contrapunto cómico como de recordatorio del lado discriminatorio de Metropia.

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Detective animado en sombras estilo cine negro en un despacho
Raymond Gunn, investigador con código moral complejo, guía la trama.

Al centro de la trama está Venus Nova (Scarlett Johansson), una estrella multimedia cuyos anuncios holográficos dominan la ciudad. Venus es a la vez una figura cultural omnipresente y una pieza explotada por la megacorporación dominante, Megamax, que controla la industria del entretenimiento en la ciudad.

El choque entre la investigación de Gunn y el sutil (y no tan sutil) dominio de Megamax ofrece la mayor tensión del filme, aunque Bird y su co-guionista Matthew Robbins tienden a abrir demasiadas puertas narrativas sin cerrarlas con la misma atención.

  • Puntos fuertes: diseño de producción evocador, casting de voces efectivo, ambientación y capacidad para generar escenas memorables.
  • Puntos débiles: exceso de subtramas, ritmo desigual y conclusiones que llegan tarde o quedan poco desarrolladas.
  • Audiencia: claramente dirigido a adultos; su densidad temática y tono noir lo alejan del público familiar.

Tono y discusiones contemporáneas

La película plantea una crítica al poder concentrado en conglomerados de entretenimiento: cómo las corporaciones moldean artistas, tendencias y narrativas culturales. Esa lectura resulta chocante hoy, justo cuando el sector atraviesa reordenamientos empresariales y debates sobre el control creativo.

El mensaje no es sutil —a veces roza la moraleja directa— y en momentos se siente anticuado, como si perteneciera a la época en que Bird ideó originalmente la historia. Sin embargo, plantea preguntas válidas sobre la relación entre autoría, fama y maquinaria industrial.

También hay una tensión meta: la emergencia de una película que critica a los gigantes culturales llega firmada por figuras vinculadas a las mismas estructuras que se examinan, lo que añade capas incómodas al discurso.

Resultado final

En conjunto, Ray Gunn es una experiencia visualmente rica y frecuentemente inspirada, pero que pierde fuerza por su tendencia a dispersarse. Hay escenas y conceptos que merecían más tiempo; otras funcionan como destellos de genialidad. Tal vez la historia habría ganado en una versión seriada que permitiera profundizar en personajes y conspiraciones.

Calificación editorial: B-

Netflix estrenará «Ray Gunn» en cines selectos el viernes 4 de diciembre y en su plataforma el viernes 18 de diciembre.

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