Jessica Chastain lidera Other Mommy: choque de voces en horror onírico

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La nueva película Other Mommy, dirigida por Rob Savage y protagonizada por Jessica Chastain, llega a salas como una propuesta de horror doméstico que prioriza lo extraño y lo sensorial por encima del susto constante. Lo que importa hoy es que el filme plantea una versión del terror íntimo: una entidad que no solo invade una casa, sino que exige ser aceptada como parte de una familia.

La premisa resulta inquietante desde el primer instante: una figura que pretende ocupar el puesto de madre y que trata de ganarse la confianza de una niña. Esa tensión entre ternura aparente y amenaza demuestra ser el eje emocional de la película, aunque el resultado narrativo mezcla aciertos con decisiones discutibles.

Qué ocurre en pantalla

Other Mommy adapta la novela de Josh Malerman Incidents Around the House (2024). La historia sigue a Bela, una niña de ocho años, y a sus padres cuando una presencia cada vez más invasiva empieza a insinuarse en su hogar. Jessica Chastain interpreta tanto a la madre humana, Ursula, como a la entidad que busca reemplazarla; Arabella Olivia Clark encarna a Bela, y Jay Duplass interpreta al padre, Russ.

El tono del filme oscila entre lo íntimo y lo desbordado: escenas domésticas y gestos afectivos conviven con efectos visuales y momentos de violencia corporal que vuelven la casa en un escenario cambiante y, a menudo, desconcertante.

Actuaciones y dirección

Chastain domina la pantalla con un enfoque dual que explora madre real y su impostora. Su trabajo se sostiene más en la mirada y la presencia que en trucos físicos; transmite resignación, ira y anhelo de forma creíble, incluso cuando la película exige extravagancias visuales.

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Jessica Chastain en plano medio mostrando expresión ambivalente entre dos roles
Chastain alterna miradas y gestos para distinguir madre y su impostora.

Arabella Clark aporta una contención que ayuda a anclar la historia: su Bela mantiene agencia y curiosidad a pesar del material cada vez más caótico. Jay Duplass ofrece matices de padre ausente pero afectuoso; hay momentos pequeños —una pausa silenciosa, una rutina sencilla— que funcionan mejor que las secuencias más ostentosas.

Imagen, efectos y ritmo

Savage demuestra ambición técnica: el director que sorprendió con la economía de Host se permite aquí una imaginería mucho más amplia. La cámara atraviesa muros, la anatomía se deforma y la casa muta en espacios que recuerdan a fenómenos de internet y a ciertos subgéneros del horror contemporáneo.

Interior de casa distorsionado con efectos visuales que alteran la arquitectura
La casa muta y la cámara desafía la geometría en escenas de fuerte imaginería.

Eso tiene dos efectos contrapuestos. Por un lado, la película es visualmente audaz y en ocasiones hipnótica; por otro, la continua escalada de lo imposible termina por diluir la sorpresa. Las secuencias más cargadas de artificio empiezan a sentirse repetitivas y restan tensión a las escenas donde la amenaza podía sostenerse con menos estridencia.

  • Director: Rob Savage
  • Protagonista: Jessica Chastain (Ursula/Other Mommy)
  • Fuente: Incidents Around the House, Josh Malerman (2024)
  • Temas centrales: identidad, maternidad, manipulación emocional
  • Estreno: en cines por Universal Pictures

La combinación de efectos físicos, prótesis y composición de imagen produce momentos inquietantes —una presencia que se retuerce en espacios reducidos, una distorsión corporal que pretende ser profundamente perturbadora—. Sin embargo, la película a menudo privilegia la acumulación de extrañezas sobre el desarrollo psicológico sostenido.

Momentos memorables y limitaciones

Entre lo más conseguido está la forma en que la película hace creíble la seducción de la criatura: no se presenta solo como un ente destructivo, sino como alguien que ofrece a la niña una sensación de control que la familia le niega. Esa dinámica, sostenida por las actuaciones, es lo que aporta verdadero nervio a varias escenas.

No obstante, la narrativa sufre cuando la inventiva visual se impone sin moderación. Hay un tramo del metraje que funciona casi como un clímax adelantado, y a partir de ahí la historia parece estirarse con más ocurrencias que decisiones dramáticas firmes. La mezcla de humor involuntario y terror deliberado hace que la respuesta emocional quede ambigua: el espectador puede admirar la originalidad sin sentirse completamente implicado.

También vale la pena destacar la aparición de Dichen Lachman como la especialista en fenómenos paranormales: su intervención aporta un respiro de tono camp y confirma que la película no pretende ser rígida en su registro —más bien juega con la frontera entre lo serio y lo extraño.

Por qué importa ahora

Other Mommy llega en un momento en que el cine de horror experimenta con lo doméstico y lo digital, y en que las grandes producciones buscan renovar la iconografía del monstruo. La película es una muestra de esa tendencia: arriesga en lo formal y apuesta por una protagonista femenina de peso, lo que la convierte en un título a seguir por aficionados del género y por quienes observan la evolución de Savage como cineasta de estudio.

Además, la interpretación de Chastain la coloca como pieza central en el debate sobre cómo se retrata la maternidad en el horror contemporáneo: la película no ofrece respuestas fáciles, pero sí obliga a mirar la ambivalencia entre protección y control.

Conclusión: Other Mommy es una propuesta visualmente ambiciosa y actoralmente potente que deslumbra por momentos pero que pierde coherencia al ceder demasiado a la extravagancia técnica. Sus aciertos quedan claros en las interpretaciones y en algunas ideas de puesta en escena; sus fallos emergen cuando la acumulación de lo insólito empuja al film lejos de su pulso emocional.

Calificación: C+

Other Mommy se exhibe actualmente en cines, distribuida por Universal Pictures.

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