Black Desert – ¿Vale la Pena?

Hace ya más de una década que los videojuegos tuvieron un “Boom”, una de esas explosiones que terminan por definir un género nuevo, hablo del éxito masivo que significaron los MMORPG con la llegada de World of Warcraft.

Desde entonces el género ha crecido mucho, y llegado a plataformas más allá de PC. Claro, no todos los juegos han sido exitosos, pero hoy te compartiré mis primeras impresiones, un ¿Vale la pena? acerca de Black Desert en consola, un título de la casa desarrolladora Pearl Abyss, bastante interesante, con un competente apartado gráfico y un increíble editor de personajes.

Abrumador desde el principio

Vamos a ser claros desde ya, el juego es bastante duro con jugadores poco
experimentados en el género. Black Desert se inclina a la vertiente Sandbox, es decir, un mundo abierto donde podremos decidir que hacer desde el comienzo (aunque, debo recalcar, nada es claro al principio de este juego).

El editor de personaje es increíblemente extenso, podremos escoger entre las distintas clases, las cuales son varias; Berserker, guerrero, musa, valquiria, kunoichi, montaraz, etc. A la hora de escoger el cuerpo de tu personaje podrás modificar hasta el más mínimo detalle, como tu nariz, por ejemplo: no escogerás formas predeterminadas, sino que tu editarás la
forma de la parte central de tu tabique, la parte superior, después de los poros, y así con casi todo el cuerpo. El nivel de detalle es incluso absurdo, pero le da se toque de personalización que no he visto en ningún otro juego.

Creador de personaje
Creador de personaje

Una vez entremos al servidor nos lanzarán una especie de tutorial, digo especie porque no funciona como tal. Consiste en “Ve a tal parte, habla con tal persona y así obtendrás tal recompensa”, te cuentan un poco sobre los objetos, los ataques… y ya está.

El menú del título y su interfaz son hostiles, casi nada de lo que te dicen en el tutorial te funciona para saber qué es y para qué sirve cada cosa, es desastroso. Así que tu guía inmediata será internet, esto no ayuda para nada en la inmersión, tener que recurrir a guías externas desde el momento 1 habla de lo mal planteado que está el sistema de juego. Ojo en esto, una interfaz brusca es normal en los MMORPG, pero en casos como
World of Warcraft y Star Wars: The Old Republic son intuitivos y poco a poco se te va guiando para que comprendas los aspectos básicos de cada uno. En Black Desert no es así, al menos que cuentes con mucha experiencia en el género, de primer momento no conseguirás soltura en el menú e interfaz del título.

Un mundo de fantasía genérico, pero funcional

En este apartado no hay mucho que decir, todo lo que encuentres en el mundo de Black Desert lo habrás visto antes en algún otro producto. Las criaturas, los personajes e incluso la historia, todo ya fue contado y sin embargo, funciona. Ese toque “realista” que se logra gracias al excelente apartado gráfico logra diferenciarlo de los demás MMORPG de fantasía, no digo que sea mejor, porque no lo es, pero cumple su función como apartado artístico. El mundo estilo “Tolkien” es un buen acompañante, pero tu aventura por Black Desert, no destaca en nada, pero tampoco tiene desperdicio.

El mundo de Black Desert
El mundo de Black Desert

En cuanto a la narrativa, muy temprano te encontrarás con el ferviente impulso de saltarte los diálogos, por lo aburridos que pueden llegar a ser, pero es justo decir que esto cambia a partir de la segunda mitad de la historia, pero ahí aún me queda camino por recorrer así que lo dejaremos para la reseña completa.

Farmeo y grindeo sin límites

Con el tiempo podremos entender cómo funciona la interfaz y el mundo de Black Desert, al menos lo básico y, es entonces cuando se comienza a disfrutar todo lo que se puede hacer, algo positivo es que, si te aburres de luchar, siempre puedes optar por un montón de actividades distintas como recolectar recursos, comerciar, mejorar relaciones con los NPC o completar las misiones. Sin embargo, hay que dejar algo muy claro: si no tienes corazón de chino farmer, aléjate de esto juego.

Black Desert - farmeo
Black Desert – farmeo

Dentro del juego existe algo llamado “energía”, un recurso necesario para hacer casi cualquier cosa, desde aprender habilidades de combate hasta crear objetos, esta se regenera automáticamente, pero claro, con la consola apagada avanza a una velocidad de caracol. Si quieres tener un crecimiento de energía eficiente es prácticamente obligatorio mantenerte “AFK”, dejar el título en segundo plano con tu personaje realizando alguna otra tarea cuando ya no te apetezca jugar. Esto me recuerda a los sistemas de juegos móviles donde debes conectarte constantemente para que el resto
de jugadores no te aplaste y a ver, esto no es un free to play.

Por otro lado está el “conocimiento”, el cual se obtiene leyendo libros, interactuando con algún NPC o combatiendo, esto ayudará a incrementar la energía máxima posible, pero no alivia lo anterior dicho sobre la energía, más bien lo contrario. El juego te incita a que hagas un poco (o más bien, mucho) de todo, con la necesidad de invertir una cantidad exagerada de horas para poder avanzar en cada uno de los apartados y tipos de experiencia que Black Desert ofrece.

El combate y la interacción

El sistema de combate apuesta por la acción a tiempo real con elementos Hack ‘n’ Slash, esto le brinda dinamismo a las batallas y es probablemente el mejor apartado del juego con creces, pero estas sólo se aprovechan en PvP, es decir, contra otros jugadores. Los enemigos normales controlados por la IA nunca son un reto, rápidamente se convierten en sacos de boxeo a los cuales debes estarles dando espadazos todo el día para poder conseguir recursos y subir de nivel.

Black Desert - Combate
Black Desert – Combate

Por otro lado, se nota que el principal objetivo de Black Desert es la interacción con otros jugadores; crear gremios, invadir a otros jugadores para conquistar áreas (nodos) en las cuales conseguir recursos, planificar rutas comerciales entre pueblos o ciudades, etc. Esto no sería nada malo, al contrario, es el espíritu de un MMORPG, pero hacer que todo el resto de
actividades sean tremendamente aburridas es un fallo casi mayúsculo. El lado positivo es que, si la socialización es lo tuyo, te alegrará haber leído lo anterior.

Black Desert no es de esos para pasar el fin de semana, mucho menos para jugar de forma casual, es bastante complejo y lograr entenderlo es toda una odisea. Está vivo a límites insospechados, si tienes una casa existe la posibilidad de pagar impuestos, si estás en un castillo corres el riesgo de que un asedio te haga perderlo, etc. Nada es balanceado, quien más tiempo pase farmenado y grindeando en el juego será quien aplaste al otro, estamos hablando de una cantidad exagerada de tiempo.

No es pay to win en ningún sentido, pero si quieres avanzar más rápido sin meterle tantas horas, entonces si habrá que desembolsar dinero.

Apartado técnico, una decepción

Se que hasta ahora mis primeras impresiones pueden sonar negativas, pero realmente es una cuestión de gustos, no puedo decir que el juego es malo porque no lo es, usaría la palabra regular para calificarlo hasta ahora, simplemente va dirigido a un tipo de público muy específico: para los “tryhards” de los MMORPG.

Pero, donde si puedo decir que el juego es pésimo, es en su optimización para consolas. Cuando estás en campo abierto es casi injugable, los bajones de frames son bestiales e impiden que disfrutes cualquiera de los apartados antes mencionados, incluyendo sus gráficos. Al estar en lugares cerrados esto mejora un poco, pero sigue siendo una experiencia dolorosa para la vista e infumable si vienes de jugar cualquier cosa a 30 o 60 fps estables.

La consola, mi PS4 en este caso, se te calienta como si de Doom Ethernal se tratase para obtener un rendimiento penoso. Después de hablar con un par de jugadores de PC, me dijeron que en esta plataforma la cosa cambia, si bien su optimización no es perfecta, hace mucho más disfrutable el juego en general, pero en Ps4 y Xbox One, la cosa es desastrosa.

Primera conclusión

Es muy probable que aún no logre entender el juego por completo y por eso tenga una sensación negativa en cuanto a sus mecánicas, pero es innegable concluir que si tu no gustas del farmeo y grindeo excesivos, o si no dispones de mucho tiempo entonces aparta la vista de Black Desert. En lo que si estoy 100% seguro, es que la experiencia en consola es terrible debido al apartado técnico, así que si tu única plataforma es la ps4 o la Xbox One, por más espíritu de coreano farmero que tengas, no pienses en gastar un solo centavo en Black Desert.

Estaré jugando un par de semanas más para poder traerles una guía de consejos básicos y una reseña completa, pero a menos que arreglen la optimización durante estos días, mi opinión sobre la versión consolera no cambiará.

Si te gusta esta clase de juegos, pásate por esta reseña de The Elder Scrolls Online: Greymoor. También recuerda pasarte por nuestras redes: FacebookTwitter y YouTube. Y como siempre recuerda que… Ser Cool, #EsDeGamers.