Salí de la proyección avanzada de la nueva película de terror The Only One acompañada por mi hijo adolescente y la conversación que tuvimos después hizo evidente por qué esta película importa hoy: plantea, sin ambages, preguntas sobre el peso que se sigue poniendo sobre las mujeres cuando los hombres reaccionan mal al rechazo, y lo enmarca dentro de una tradición australiana del terror romántico que vuelve a estar vigente.
Soy crítica de cine con décadas de experiencia en cine de culto y terror, autora de varios libros sobre el género y habitual en festivales internacionales; voy al cine con mi hijo tanto por placer como por curiosidad profesional. Esta vez, sin embargo, la sesión fue casi “civil”: uno de los guionistas del filme es un amigo de toda la vida, así que el visionado tuvo un componente personal que se coló en la discusión familiar.
En la pantalla, Zoe (interpretada por Mel Jarnson) vuelve a su pueblo natal tras un intento frustrado de triunfar en Los Ángeles. Lo que empieza como un regreso a la rutina pronto se convierte en una lista de cadáveres: alguien va eliminando, uno a uno, a sus antiguos novios, personificado en una figura que parodia al clásico Príncipe Azul. La premisa mezcla la iconografía romántica con la violencia propia del slasher, y obliga al relato a situar el foco en la mujer que vive las consecuencias, no en la mirada de los agresores.
Mi hijo resumió el conflicto con una pregunta directa —¿por qué debe ser ella la que arregle la situación cuando los hombres reaccionan mal?— y su observación sirvió para subrayar el punto más inquietante del filme: la narrativa no excuse ni mitiga la conducta obsesiva de los atacantes; la condena, explícita, recae sobre ellos.
Herencia y ecos: de los slashers románticos al cine contemporáneo
Aunque la película se rodó antes del impacto cultural de otros títulos recientes que abordan el rechazo masculino extremo, lo que hace relevante a The Only One es cómo reelabora motivos ya clásicos. El cine de terror romántico —desde los slashers con motivos amorosos de los años 80 hasta las reinterpretaciones indie— vuelve una y otra vez sobre las mismas tensiones entre deseo, control y violencia.

En el plano local, la nueva película forma parte de una línea productiva australiana que, a pesar de sus limitados recursos, ha sabido crear piezas intensas y memorables que combinan romance y horror.
- Temas centrales: obsesión, rechazo, estereotipos de género y represalias.
- Tonada visual: homenaje al slasher clásico con máscaras y símbolos románticos subvertidos.
- Perspectiva: la película se alinea con la protagonista y cuestiona la culpabilización social hacia las mujeres.
Películas y antecedentes relevantes
| Película | Año | Por qué importa |
|---|---|---|
| My Bloody Valentine | 1981 | Early example de horror ligado a motivos románticos y festividades localizadas. |
| Spring | 2014 | Indie que mezcla romance con elementos de horror corporal y transformación. |
| The Loved Ones | 2009 | Clásico australiano que combina furia adolescente y violencia subversiva. |
| Valentine | 2001 | Referente estético: juega con iconos amorosos para crear terror slasher. |
Al trazar esa genealogía, The Only One no se limita a repetir fórmulas; las celebra y las problematiza. Recupera la figura del hombre idealizado —el Príncipe o Cupido— y la pervierte hasta convertirla en un símbolo de peligro, mientras sitúa la mirada moral en los perseguidos, no en los perseguidores.

El guion, coescrito por Martyn Pedler y Marek Polgar, aprovecha además elementos sociales actuales: la normalización tácita de la burla hacia la mujer, la complicidad de algunos personajes y la persistencia de roles que se vuelven difíciles de sacudir aun cuando una persona elige alejarse.
Qué lleva el filme al espectador
Más allá del suspenso y los recursos del slasher, la película ofrece dos capas de interés para el público contemporáneo: una lectura social —cómo reaccionan las comunidades ante la violencia ligada al rechazo— y un componente generacional, evidente cuando el público joven conecta las ideas del filme con debates que ven en redes y en su entorno.
Para quien vaya al cine, conviene prestar atención a:
- La construcción del antagonista como una parodia de iconografía romántica.
- La forma en que el relato protege la agencia de la protagonista.
- Las reacciones colectivas en el pueblo: silencios, culpas y cómplices inesperados.
El filme también revive una discusión más amplia sobre cómo el terror puede servir de espejo: al distorsionar el romance y convertirlo en amenaza, obliga a revisar comportamientos sociales que de otra manera quedan ocultos bajo la etiqueta de «drama personal».
En términos de legado local, la obra se siente en deuda —y homenaje— con títulos previos; no es casualidad que el público más joven lea el filme como parte de un diálogo cinematográfico aún vivo en Australia.
The Only One tuvo su estreno mundial en MONSTER Fest y prepara su estreno internacional en el SOHO Horror Film Festival del Reino Unido el próximo mes, lo que permitirá medir su recepción fuera del circuito nacional y confirmar si su mezcla de comentario social y entretenimiento sangriento logra resonar más allá de las fronteras.
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Especialista en el séptimo arte, Javier Cortés ofrece análisis claros sobre estrenos y obras maestras del cine. Sus recomendaciones te permiten tomar decisiones informadas para tus noches de cine.