En el segundo episodio de Lanterns, una conversación entre John Stewart y Hal Jordan abre una puerta a un pasado del cómic mucho más enrevesado de lo que podría parecer: los llamados Manhunters no son solo androides asesinos. Esa ambigüedad editorial tiene consecuencias directas para la serie y para cualquier espectador que espere una adaptación fiel y con capas de misterio.
En su versión más conocida, los Manhunters son constructos mecánicos creados por los Guardianes del Universo antes de la formación del Cuerpo de Linternas Verdes; su idea original era impartir justicia, pero terminaron volviéndose implacables y traicioneros. Esa lectura, sin embargo, deja fuera décadas de cambios, personajes homónimos y revisiones que complican cualquier adaptación moderna.
Un origen con muchas versiones
En la mitología clásica de DC, una civilización de Maltus alcanzó un avance tan radical que, tras un experimento fallido vinculado a la figura de Krona, algunos de sus habitantes se transformaron en los Guardianes. Para proteger el universo crearon agentes mecánicos que evolucionaron hasta convertirse en los Manhunters. Con el tiempo, estos robots se rebelaron, ejecutaron purgas y fueron dispersados por múltiples sistemas estelares, incluido el nuestro.

En la Tierra los Manhunters no siempre actuaron como máquinas abiertas: se infiltraron y crearon cultos, colocaron agentes latentes y sustituyeron a figuras públicas en varias tramas editoriales. Esas maniobras fueron el núcleo del cruce editorial conocido como Millennium, que consolidó la imagen de los Manhunters como villanos robóticos frente a las Linternas Verdes.
- Creación: diseño inicial por parte de los Guardianes para imponer justicia interplanetaria.
- Rebelión: abandono del mandato original y ejecución de misiones sin compasión.
- Infiltración en la Tierra: uso de cultos y agentes durmientes, con repercusiones para héroes y autoridades.
- Consolidación editorial: el evento Millennium (1988) fijó la versión robótica como la más prominente.
Tres nombres, una etiqueta confusa
El apelativo «Manhunter» tiene una trayectoria desconcertante: durante décadas lo usaron personajes muy distintos —detectives, cazadores de recompensas, policías— antes de que la etiqueta pasara a designar exclusivamente a los androides. Entre los portadores del nombre aparecen figuras clásicas de los años 40 y 50, la reimaginación de los setenta y creaciones de autores posteriores que intentaron reconciliar o borrar versiones previas mediante retcons.
La adquisición de personajes de editoriales rivales y el regreso de autores como Jack Kirby añadieron capas adicionales de confusión. Más adelante, guionistas recuperaron elementos antiguos para integrarlos a nuevas propuestas: algunas identidades se vincularon con los androides, otras fueron descartadas, y pocas permanecieron independientes.
En el caso de la Martian Manhunter, J’onn J’onzz, la relación con los Manhunters se ha explorado también desde ángulos distintos: en algunos relatos el diseño de los robots se inspiró en cuerpos policiales marcianos, lo que forja una conexión inesperada entre el héroe marciano y los constructos mecánicos.
Qué puede significar para Lanterns
La ambigüedad en pantalla ofrece a los guionistas varias vías: pueden presentar a los Manhunters como androides hostiles, como una organización humana con un nombre heredado, o combinar ambas ideas para jugar con la desconfianza y las identidades falsas. Para el público, eso implica que cada referencia puede ocultar capas narrativas —desde conspiraciones hasta traiciones personales— y que la continuidad del cómic no dicta necesariamente la única interpretación válida.

Si la serie toma elementos del pasado editorial, los espectadores deberían esperar:
- Infiltraciones y agentes dobles que afectan a personajes cercanos a los protagonistas.
- Retazos de historia cósmica sobre los orígenes de los Guardianes que explican motivaciones y errores antiguos.
- Posibles sorpresas: figuras que parecían secundarias podrían adquirir mayor peso si la trama se apoya en la mitología editorial.
Un pasado editorial que pesa
En la práctica, los Manhunters son un ejemplo de cómo los cambios editoriales pueden convertir un concepto sencillo en una red de reinterpretaciones. Lo que empezó como distintos héroes o vigilantes con el mismo nombre terminó consolidándose en torno a la imagen de los robots, pero no sin dejar rastros: personajes modernos como algunos justicieros con el alias Manhunter o ciertos villanos deben su existencia a esas múltiples reescrituras.
Para los seguidores de Lanterns, la lección es clara: cuando en pantalla mencionan a los Manhunters, no se trata sólo de un enemigo físico, sino de un legado narrativo que puede afectar la credibilidad de aliados, el pasado de los Guardianes y la tensión entre justicia y control.
La serie Lanterns emite nuevos episodios los domingos en HBO y en la plataforma HBO Max; esta interpretación televisiva podría seguir explorando —o reinterpretando— cualquiera de las vertientes históricas de los Manhunters.
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